Empieza la aventura

Así es, mañana empieza una nueva aventura. Y como todo en esta vida… ¡nadie dijo que fuese fácil!

La «mitad» de Letras y Garabatos comienza un nuevo enredo… ¡como si ser aprendiz de mamá de una bebé de 5 meses no fuera suficiente lío!

Será que mi bebé, en vez de un pan debajo del brazo, me ha traído una nueva oportunidad de crecer. Mi pequeña me enseña a ser mamá (con todo lo que conlleva), pero también quiere que aprenda en el ámbito profesional.

Después de 11 años trabajando como Maestra de Audición y Lenguaje, de los cuales los 7 últimos he dedicado en cuerpo y alma en un mismo centro; mañana comienza mi andadura en la Escuela Pública, a nada más y nada menos que 83 kilómetros de mi casa, y en un CRA (Colegio Rural Agrupado) en la Sierra.

Tres pequeños coles rurales me esperan…

¡Qué nervios! ¡Qué sensación de salto al vacío! ¡Qué cambio tan radical de vida en cuestión de días!

Para calmar esa sensación de vértigo pienso en que mañana «mis nuevos niños» estarán espectantes ante mi llegada. Pienso que conoceré nuevas miradas llenas de luz, que podré escuchar nuevas risas en el patio, que aprenderé cada día y compartiré nuevas experiencias… en fin, una nueva oportunidad, un empezar de cero, un «volver a creer».

En mi maleta llevo todo lo aprendido, el recuerdo de muchos otros niños que me han enseñado tanto, el empuje de mi familia (gracias ❤R por tu apoyo incondicional), de mis amigos y de mis compañeros, y muchas ganas e ilusión.

Esta aventura promete estar llena de enredos… ¡no podría ser de otra manera!

¿Te quedas y los compartimos?

Aprovecho esta entrada para dar las gracias a mis compañeros del centro del que me he despedido hoy, en especial a aquellos que habéis pasado a ser amigos (vosotros sabéis quienes sois).

A la «mitad» de Letras y Garabatos, a tí, Susana, por ser una compañera excelente, entregada… por saber ver el arcoiris entre los nubarrones. Por llenar de fantasía y unicornios cada rincón. Porque toda maestra se merece compartir proyectos con alguien como tú. Por tu vocación, por no perder la ilusión. Por contagiarme de tus inquietudes, por hacer «propulsión» juntas en los días malos y romper a reir. Han sido 7 años intensos que llevaré siempre en mi maleta vaya a donde vaya. Gracias por ser y estar. Siempre, GRACIAS.

Y como no podía ser de otra manera, así comienza esta historia, con érase una vez:

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1 comentario


  1. // Responder

    Tú lo has dicho: ¡esta aventura promete! Me encanta.

    Las ganas de aprender y avanzar siempre prometen para bien. Enhorabuena!!

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